La actividad agricola en La Esmeralda se basa en un modelo sostenible, donde cada decisi贸n agron贸mica considera el impacto ambiental en el ecosistema circundante.
Se cultivan cereales y oleaginosas mediante pr谩cticas conservacionistas, priorizando la salud del suelo y la eficiencia del uso del agua.
La rotaci贸n de cultivos es una estrategia clave para el manejo sostenible, seleccionando y combinando cereales (trigo, avena, maiz y sorgo) y oleaginosas (soja y lino), todas ellas buscan mejorar la calidad qu矛mica de los suelos mediante nutrientes, y tambi茅n mejoran la estructura del suelo y todas sus propiedades f矛sicas.






La siembra directa, el control natural de plagas y la sistematizaci贸n del terreno mediante terrazas de contenci贸n permiten evitar la erosi贸n h铆drica de los suelos, nuestro principal capital presente y futuro. Por lo tanto se emplean estrategias adecuadas que buscan conservar la fertilidad qu矛mica y las propiedades f矛sicas de los suelos a largo plazo.
Cada lote se maneja con un criterio de sostenibilidad: la productividad no se mide solo en toneladas, sino en equilibrio ecol贸gico.
Producir sin degradar es la base del compromiso que tiene el ANP La Esmeralda con el ambiente y la comunidad.






