La conservación es el corazón del Área Natural Protegida La Esmeralda. Aquí trabajamos para preservar los ecosistemas del Espinal Mesopotámico, uno de los ambientes más representativos y amenazados de la región. Nuestros bosques nativos albergan una gran diversidad de flora y fauna, fundamentales para mantener el equilibrio ecológico y la calidad de vida humana.
El manejo del área se basa en la observación, la ciencia y el respeto por los procesos naturales. Desarrollamos prácticas de restauración de bosques degradados, monitoreamos especies nativas y promovemos el uso responsable de los recursos naturales. Cada acción busca proteger el suelo, el agua y la biodiversidad sin frenar la producción sostenible que caracteriza al establecimiento.

Conservar, para nosotros, no es inmovilizar la naturaleza: es acompañarla, entender sus tiempos y actuar con responsabilidad. La Esmeralda demuestra que cuando la producción y la conservación se encuentran, el resultado es un territorio vivo, resiliente y fértil para las generaciones futuras.
“Producir sostenidamente y conservar los ecosistemas es cuidar el presente y el futuro de la humanidad.”

